¿Por qué Brasil perdió “su mundial”?

Derrota Brasil Alemania

Acaba de terminar el Mundial Brasil 2.014 y por primera vez un equipo europeo (Alemania) ganó la Copa de la FIFA en el continente americano. Fue un triunfo merecido ya que los alemanes mostraron un excelente nivel a lo largo de todo el Campeonato. Sin embargo, el mundial no estuvo exento de dramatismo y sorpresas. Y una de estas “sorpresas dramáticas” fue el desenvolvimiento de la selección brasilera.

Al comienzo del Mundial Brasil 2.014, el equipo anfitrión era amplio favorito para llevarse la Copa. Un contundente triunfo en la Copa Confederaciones, y con un técnico acostumbrado a ganar, el panorama se veía halagador para el equipo brasilero. Aunque criticado por su esquema “a la europea”, Scolari tuvo el don de hacer un equipo a su medida. Con una defensa de primer nivel, donde sobresalían Thiago Silva y David Luis (sin nombrar a Dani Alves, de poco peso durante el mundial) el equipo de Brasil logró generar expectativas positivas por su futbol práctico y eficaz pero que en nada se parecía a aquel Brasil de antaño, el Brasil de Pele y Garrincha,el de Sócrates y Zico, ni siquiera al de Bebeto y Romario y mucho menos al Brasil de Ronaldhino y Ronaldo; nada de eso, este Brasil debía ser una máquina fría con una sola meta: ganar su “mundial”. Y sin embargo, y quizás porque no le quedó otra alternativa debido a la gran calidad del chico, Scolari tuvo que incluir a Neymar, quizás el único vestigio, la única flor futbolística que destacaba (y casi que desencajaba) en este frío equipo brasilero. Y no quiero ser injusto con el resto de la plantilla; había grandes jugadores que como Marcelo y David Luis, lo dieron todo… aunque hubo otros que daban pena, pero fueron los que eligió Felipao, un gran técnico, pero terco que no supo ver el bosque porque estaba perdido entre los árboles.

 Aunque Brasil supo sortear de manera más o menos fácil la primera ronda, se le notaron las deficiencias. Un equipo mecánico, sin buen fútbol, sin “jogo bonito”, tuvo que depender del genio de Neymar para vencer sus demonios internos. Pero la novia del equipo, lo(a)s aficionado(a)s no estaban felices; ese noviazgo no iba nada bien para Felipao y su plantilla, y solo Neymar lograba reconciliar por breves ratos a esta dama exigente.

El gran susto, el primero, lo tuvieron en octavos de final contra Chile. Un gran equipo chileno puso en aprietos a Brasil y con un 0-0 en el tiempo reglamentario y las prórrogas, se tuvo que llegar a las instancias de los penales donde la diosa fortuna le sonrió al Scrath, pero fácilmente pudo haberse terminado el mundial allí para Brasil. En cuartos de final les tocó jugar contra la increíble Colombia a la que le faltó agallas en el primer tiempo, y que luego en el segundo le faltó suerte y tiempo para haber hecho historia. Sin embargo, Brasil tenía el destino sellado, y su única flor, su único diamante, Neymar, fue víctima de una tremenda falta que lo apartaría de las canchas por unos cuantos meses. Además de eso, su defensor estrella, Thiago Silva, se perdería el siguiente encuentro en semifinales contra la invencible Alemania, por acumulación de tarjetas amarillas. Los presagios no eran nada buenos.

Y llegó el día de la debacle, uno de esos días que no se olvidarán jamás, un día donde el sueño brasilero se convirtió en pesadilla, donde el Maracazo de 1.950 se volvió realidad, pero en una forma más humillante, quizás no más dolorosa pero igual dolió. Un Brasil debilitado por las bajas ante Colombia, se enfrentaba a la potente Alemania en el Estadio de Mineirao; se preveía una posible derrota pero no se preveía lo que iba a pasar.

El partido comenzó con buenos augurios para el equipo brasileño atacando sin complejos a Alemania. Fueron 10 minutos de dominio por parte de Brasil ante una Alemania tranquila y muy segura de sí misma. Lo que vino a continuación es algo que quedará en los anales de la historia del fútbol, una de las cosas más raras, extraordinarias que pueda suceder: ALEMANIA ANOTÓ 4 GOLES EN 15 MINUTOS; recuerdo que el narrador de la televisión decía “si está acabando de prender su televisor no crea que es mentira lo que ve…”, era algo humillante, vergonzoso, increíble. El equipo brasilero perdió por completo la concentración y el efecto psicológico, el shock emocional impactó tanto en su colectivo que se desdibujaron completamente en la cancha. Asumo que por sus mentes pasaron los recuerdos del 50, de esos jugadores que tenían ganada la copa mundial pero que la perdieron en el Maracaná para luego ser tratados como parias, casi como traidores por 7 generaciones de sus compatriotas. El miedo los envolvió y Alemania jamás perdona, 1-7 terminó el partido y los brasileños no lo podían creer.

¿Es Alemania mejor que Brasil? Claro que actualmente lo es pero nunca en la proporción que se vió en ese juego. Ni Alemania es tan bueno ni Brasil es tan malo, fue solo que ese día se dieron ciertas circunstancias para que ocurriera una debacle de esas proporciones. ¿Neymar hubiera hecho alguna diferencia? No tengo respuesta sobre el resultado del juego pero de seguro habría sido otra historia, aunque pienso que igual alemania hubiera ganado, aunque con otro marcador. Neymar es un jugador diferente; contra Colombia “no hizo mucho” pero siempre habían 3 o 4 colombianos cerrándole el paso. Eso no hubiera cambiado contra Alemania, el técnico alemán jamás sería tan estúpido para menospreciar a este joven jugador.