Mochilas para bebes: Usos y precauciones

Las mochilas porta bebés son como cesta elaborada de materiales blandos, forrada por dentro, donde se cargan a los niños pequeños.

Mochilas para bebes

Estas mochilas son empleadas para llevar al niño que aun no camina asegurado al cuerpo, quedando disponibles las dos manos del transportador. Se usan en bebés recién venidos al mundo hasta que los mismos no sobrepasen los 11 kg. La mochila porta bebés hace más sencillo las actividades diarias de las madres con bebés ya que pueden llevar su bebecito sujeto al cuerpo a la vez que tienen ambas disponibles para llevar a cabo otras tareas.

La mochila porta bebés aporta el sostén necesario para la espalda y el cuello del párvulo. Colgando en posición vertical con la carita contra el cuerpo del cargador (aunque klas hay también de llevar en la espalda) le proporciona una adecuada libertad de movimiento y mirar a la mamá o padre. Esto posibilita desarrollar el vínculo afectivo entre el párvulo y sus progenitores. También le facilita a la madre alimentar al bebé discretamente.

Durante la etapa comprendida entre los 6 y el primer año de vida, el sistema vestibular es muy delicado. Dentro de la mochila porta bebé los bebés pueden mejorar el sentido de la estabilidad y al moverse en sincronía con el padre o la madre se acelera su desarrollo psicomotor, debiendo mantener tan solo el control de sus brazos y piernas.

Cuando el bebé crece y tiene más control del cuello es posible doblar el sostén para el cuello de la mochila y llevarle mirando hacia delante para que pueda mirar lo que pasa a su alrededor. Algunos diseños de mochila porta bebés permiten al portador dejar el niño dormido encima la cuna muy fácilmente ya que sencillamente liberan la pieza que sujeta al niño, sin que el cargador necesite sacarse totalmente la mochila porta bebé.

Precauciones de uso de las mochilas para bebés

  • Lo principal es ser extremadamente celosos y hacer gala siempre el máximo sentido común cuando se carga al bebé en la mochila transportadora
  • Usa las correas: Sujeta en todo momento a tu bebé usando los mecanismos de la mochila que aseguran los hombros y el talle.
  • Reclínate adecuadamente: Cuando te haga falta levantar cosas, dobla las rodillas para no inclinar hacia el piso a tu niño.
  • Abstente a realizar actividades peligrosas: No lleves la mochila porta bebés cuando sales a correr, pasear en bicicleta, practicar natación, patinar, conducir, pasear a caballo, subir escaleras, cocinar o practicar cualquier tipo de actividad diferente andar al paso.
  • No te apartes de tu niño: No abandones a tu niño colocado en el interior de la mochila para evitar que se voltee.
  • Pide asistencia: Pide apoyo si precisas alcanzar alguna cosa situada en un anaquel elevado.
  • Presta atención a las indicaciones: No olvides leer las advertencias que da el productor de la mochila transportadora.