Mito – El Pan Engorda

el pan engorda

El Pan ha acompañado al humanidad desde hace milenios. Ha sido nuestro compañero en la mesa por siglos, y la verdad hemos disfrutado mucho de su presencia. Solo o acompañado de algún otro alimento, ha satisfecho el hambre de miles de millones de seres humanos a través de la historia. Pero hoy en día, donde la moda es tener una excelente salud y una excelente figura (aunque no necesariamente en ese orden), el Pan ha entrado en la lupa de seudosespecialistas inventores de dietas que han tejido una sarta de mentiras acerca de este rico alimento. De nada le ha valido su aporte a nuestra sobrevivencia histórica, ni la sabrosura de sus variantes formas y sabores. Que va, se ha catalogado al Pan como culpable y nadie ha osado a defenderlo. Hemos aceptado sin chistar lo que nos dicen los “especialistas” y el pobre y sabroso pan ha sido visto con suspicacia y hasta con complejo de culpa cuando nos atrevemos a comerlo. PERO BASTA DE TANTA INJUSTICIA. Hoy te voy a aclarar de una vez por todas la verdad sobre si el  o no.

Los principales culpables de esta mala fama del Pan son los carbohidratos. Casi que nos ponemos a temblar cuando escuchamos esta macabra palabra C-A-R-B-O-H-I-D-R-A-T-O-S, pero es también culpa de las informaciones infundadas o exageradas. Los carbohidratos son muy importantes en las dietas, al igual que las proteínas y azúcares. No pueden faltar en nuestra alimentación a riesgo de severas complicaciones que afecten nuestra salud. El pan aporta hidratos de carbono complejos, los nutrientes que el organismo requiere en mayor cantidad y que deben suponer entre el 50% y el 55% del total de calorías de la dieta. Existe la creencia errónea de que los hidratos de carbono engordan. Su valor calórico es de 4 kilocalorías por gramo, como el de las proteínas, mientras que el de las grasas es de 9 Kcal. por gramo. A igualdad de peso las grasas aportan más calorías, es decir, los alimentos ricos en grasas son más calóricos que los alimentos ricos en hidratos de carbono.

Ahora, si comienzas a acompañar el Pan con “toneladas” de mantequilla o mermeladas, entonces si es verdad que estás abusando. Los hidratos de carbono del azúcar refinada se digieren más rápido que los del trigo, y eso hace que te dé hambre más rápido. Y tampoco te debes de atosigar de pan a cada rato, es importante que no sobrepases tus metas calóricas diarias, recuerda que todo en exceso hace daño y eso se verá claramente en tu zona abdominal. Actualmente los productos de panaderías se consideran dañinos a la salud porque usan harinas y azúcares refinados los cuales son muy difíciles de digerir por nuestro organismo. Recuerda que nuestro cuerpo no está diseñado para tratar con partículas tan extremadamente minúsculas.

Espero que la información que acabas de recibir te sea de gran ayuda y que de ahora en adelante veas al pan de manera diferente. Así que deja de preocuparte: El Pan No Engorda.