Cómo cambiar de look sin arrepentirnos

Cómo cambiar de look sin arrepentirnos

Imagen: kaleidoscopebelleza.com

El título puede parecer demasiado genérico como para seguir una guía especializada. Y efectivamente así lo es: no estamos ante una perfecta guía paso a paso de peinados por ejemplo, sino a un guión de aquellas técnicas, referencias, fuentes, etc. que nos pueden servir y ser útiles cuando sentimos que nuestro look actual nos aburre, no nos favorece del todo o simplemente queremos probar nuevos estilos o necesitamos de un cambio que nos reconforte. ¡Allá vamos!

#1: déjate asesorar

Si has llegado a esta lectura es porque sientes la necesidad de ese cambio de look que tan bien nos sienta para romper rutinas pero exactamente no sabes cómo hacerlo

Por ello, recuerda que las peluquerías y centros de estética y belleza, no solo son salones donde retocarnos, sino lugares donde trabajan expertos en los cuidados y en la imagen. Los mismos expertos que te pueden aconsejar sobre qué te sienta mejor y qué debes evitar o cómo con sencillos pasos puedes mantener un look impecable de forma diaria sin necesidad de someterte cada día a horas de “mantenimiento”.

Por otra parte está muy bien seguir las tendencias y modas, pero estos mismos profesionales nos pueden indicar antes de arriesgarnos a un cambio de look que no nos favorezca o no nos guste, si somos el “lienzo” adecuado para ello.

#2: no temas al cambio (pero hazlo progresivo)

Debemos remarcar que el tema estético jamás debe responder a un tema de “qué es bello y qué no lo es”, sino a un tema de sentirnos bien con nosotros mismos, sentirnos cómodos y favorecidos sin caer ni en la dejadez, ni en la obsesión por la perfección estética.

Por ello, un cambio de look de vez en cuando reconforta y nos ayuda en las rutinarias tareas, pero no debe responder a un acto de rebeldía ni a un impulso, sino a una apetencia.

Es por esta razón por lo que si queremos pasar por ejemplo del pelo largo al corte Bob o incluso más corto, lo hagamos de forma progresiva, pasando por un corte a la altura de los hombros por ejemplo, no sólo para probar si nos sienta bien o no (no todos los ángulos faciales están preparados para un corte excesivo), sino también para que nosotros mismos nos podamos acostumbrar a nuestra nueva imagen.

#3: prueba en el día a día

Y no en grandes eventos o celebraciones. Somos muy dados a aprovechar el paso por peluquería con ocasión de alguna boda, comunión, cena de empresa, etc. para hacer algún cambio en nuestra imagen.

Aunque es algo totalmente común y lícito, queramos o no, la alta exposición a las opiniones públicas puede influirnos en que nuestro nuevo look se asiente o nos resulte pesado. Por ello, si quieres probar un nuevo peinado para una ocasión perfecto, pero si quieres ir más allá con algún corte atrevido o que cause impacto, mejor hacerlo progresivo en el día a día como comentábamos antes y no experimentar ante cientos de invitados y con las prisas de llegar a tiempo.

#4 Si no estás segura: cambios reversibles

Si estás segura adelante: que nada ni nadie te influya en tu decisión. Pero si dudas si te va a resultar favorecedor, si te va a gustar o no el cambio, además de contar con la asesoría que indicábamos al comienzo ante todo, prueba con cambios que te permitan testar si te puede gustar o no el nuevo look.

Si lo que quieres simplemente es innovar, acude a tintes, maquillajes, recogidos… técnicas y herramientas que no impidan que si no te gusta el resultado, puedas volver a tu estado natural y con el que, al fin y al cabo, te has sentido cómoda en los últimos tiempos.